martes, 24 de diciembre de 2019

Acercamiento al origen del Tamborazo Jerezano


ACERCAMIENTO AL ORIGEN DEL TAMBORAZO JEREZANO
Héctor Manuel Rodríguez Nava
Cronista Adjunto de Jerez

En la música los hechos y los sucesos
Se transmiten de generación en generación
Y nos enseñan que la vida es melodía,
Ritmo y armonía, atributos que mitigan
Nuestras penas y hacen más placenteros
Nuestros momentos felices.[1]


El ser humano conoció el sonido del viento, que colándose entre los árboles y huecos de piedra tenían una sonoridad diferente; tampoco fueron ajenos al sonido del trueno que presagiaba lluvia, Después con el tiempo el hombre aprendió a producir sonidos como el silbido, y más tarde aprendió el lenguaje universal… la música.
En el valle de Jerez la música se remonta a las primeras tribus indígenas que habitaron la región, que como muy bien dice el Prof., Mario Acevedo, los llamados para festejar el día de una buena caza de venado u otro animal eran con música de flautas y grupo de percusiones[2], y seguramente los llamados a la guerra se hacían con troncos huecos que tocaban como tambores que más tarde evolucionaron en el Huéhuetl,  siendo tiempo después la tambora hija de este[3].
Los orígenes del tamborazo no son muy claros, ya que Sinaloa y Zacatecas comparten grupos similares.
Según algunos historiadores de Sinaloa como don Miguel Valadéz Lejarga y la socióloga y etnomusicóloga Helena Simonnete, el tamborazo sinaloense nace en la segunda mitad del siglo XIX con la llegada  de inmigrantes alemanes al Puerto de Mazatlán; provenientes de la región de Bavaria, lugar en donde la música de viento era una parte muy significativa de su cultura; pero el tamborazo jerezano o mejor conocido como zacatecano, nace en la misma época pero es aquí donde comienza un problema, la región de Jerez no tenía migrantes alemanes, y es donde surge la pregunta ¿Cómo nació este conjunto musical?
Sabemos que Jerez, es rico en tradiciones y cultura, donde la gente era muy aficionada a la música, como todos sabemos la feria de Jerez tienen sus inicios hacia 1824 donde se pide la autorización para realizarla siendo en el mes de enero y febrero, para celebrar a los santos patrones de la Villa, pero hacia la década de 1840 la feria y el novenario de la Virgen de la Soledad se separan y es cuando se comienza a celebrar el famoso sábado de Gloria, amenizando con música la quema de judas.
 Pero hay que recordar que para ese tiempo ya había bandas de música municipales y es cuando varios músicos empiezan a tocar fuera de la banda con pocos instrumentos, y forman un pequeño conjunto musical que no toca las mismas melodías de la banda sino melodías más populares y es hacia la década de 1860 los primeros conjuntos que ya podemos llamar tamborazo,
Don Margarito Acuña[4] en sus memorias nos menciona que en una de las tiendas de Jerez, llamada “El Ciprés” y su dueño don Zeferino, que el sábado de gloria colocaba un tapanco y subía a los músicos que hacía traer de Susticacan y que dirigía don Pancho María, este personaje era ni más ni menos don Francisco María  Carlos, el papá del historiador Don Juan N. Carlos, esto sucedía ya a finales del siglo XIX.
En el Periódico Oficial del Estado de Zacatecas del día 25 de noviembre de 1875, elogia que en Ciudad García (hoy Jerez) las competencias entre bandas de música, como la efectuada en los últimos meses de este año.[5]
Don Valentín García Juárez nos dice: “que el genuino y original tamborazo se componía de clarinete, requinto, cornetín, redoblante y tambora”[6], cabe destacar que en este momento en Sinaloa ya está en formación lo que ahora conocemos como banda sinaloense.
La diferencia del tamborazo jerezano y el sinaloense es:
En el tamborazo sinaloense el redoblete o tarola ocupa los primeros planos al igual que la tuba, dentro de la interpretación; en el tamborazo jerezano esos instrumentos no sobresalen, ya que no lleva tuba y es aquí donde la tambora sobresale y marca el ritmo de la interpretación.
La interpretación del tamborazo es muy estrepitosa y sonora, ejecuta música popular, la clase alta le dio por llamarle alborota gueyes, ya que era del vulgo, del pueblo, pero hoy en día se le está reconociendo esta veta cultural que nos distingue a nivel nacional e internacional.

De los tamborazos antiguos tenemos, Los Patoles hacia los años 30’ del siglo pasado, Los Ratones en los 40’ tamborazo de José de León Guerrero, El tamborazo de Francisco Robles mejor conocido como El Birriondo, que además participó en varias películas de don Antonio Aguilar, también había tamborazos en Susticacán, el Huejote y Jomulquillo en donde lo conformaban la familia Escamilla.

De la cuna del tamborazo zacatecano hay varias versiones, unos dicen que nació en la comunidad del Tigre, Villanueva otros que en Jerez, con respecto a eso Enrique Samaniego, que muchos consideran el padre del tamborazo, no porque él lo creara, sino porque fue el primero en cantar con este y formar el Tamborazo Zacatecano de Enrique Samaniego que le da una gran proyección nacional e internacional; Villanovense de nacimiento nos dice en una entrevista publicada en el periódico Imagen el 23 de mayo de 2000: “La tradición de la tambora nació el pasado siglo en la ciudad de Jerez, Zacatecas, la tierra de Ramón López Velarde. A Treinta kilómetros de mi pueblo natal”.
Por lo tanto podemos decir que Jerez fue cuna del tamborazo zacatecano, mas sin embargo hay que reconocer que falta más investigación sobre el tema, y no menospreciando a Villanueva donde muy probablemente con mas información podamos decir que estos dos lugares comparten el origen del Tamborazo Zacatecano.



Jerez de García Salinas, Zac
16 de Noviembre de 2012


[1] Que retumbe la tambora.
[2] Profr. Mario Acevedo Aparicio, conferencia de Historia del Tamborazo, el 3 de noviembre de 2008.
[3] Programa de radio México lindo y sonoro, transmitido el 22 de agosto de 2012.
[4] Don Margarito Acuña, Nace el 22 de febrero de 1868 y muere el 20 de julio de 1957. Memorias proporcionadas por Luis Miguel Berumen Félix.
[5] De la Torre Berumen, Leonardo, Una música íntima que no cesa, suplemento del periódico imagen del 22 de abril de 2001.
[6] Juárez García, Valentín. Jerez  en la década de los años veintes. Pag 37.

El Templo Parroquial de Jerez



(LA INMACULADA CONCEPCIÓN)




“El es quien se inventa las cosas.
El es quien se inventa a sí mismo: Dios.
Por todas partes es también venerado.
Se busca su gloria, su fama en la tierra.”

Nezahualcóyotl

En tiempos del virreinato, se trajo una nueva religión, en la cual, sólo existía un solo Dios;  por ese motivo se edificaron grandes construcciones, para demostrar que la grandeza del Dios de los españoles era superior a la de los dioses del nuevo mundo. Por tal motivo se construyeron los grandes templos que se encuentran en el centro y occidente de la República Mexicana, de los cuales, los mas importantes están en San Luis Potosí, Durango, Chihuahua y Zacatecas, este último con su catedral Basílica.
A pocos kilómetros de Zacatecas, se encuentra la Cd. De Jerez, en ella el Templo Parroquial, que sin tener minas, se tenía una gran economía  por el comercio con Zacatecas, ya que Jerez era un gran centro agrícola de donde se distribuían los víveres a otras regiones. El capital que se manejaba en la Villa, era agrícola y de algunas familias acomodadas, de las cuales se emprendían iniciativas para mejorar el aspecto físico y moral, es por eso que esta sociedad se atrevió a construir uno de los edificios públicos más grandes de la región, solamente comparable con la parroquia de Zacatecas.
La función de los templos parroquiales consiste en la administración de los sacramentos, siendo el encargado un Párroco, que a su vez era nombrado por el Obispo de Guadalajara. Del entusiasmo de estos sacerdotes, sería la culpa de las construcciones de los templos monumentales que han traspasado su tiempo y que hasta hoy en día perduran.
El antiguo templo parroquial, según algunos historiadores locales, se construyó desde la fundación de la Villa, así lo describe don Juan N. Carlos.[1]
Tenemos las primeras noticias en el año de 1573[2]  de que se encontraba un templo cristiano en la Villa de Xerez,  los primeros ritos cristianos se celebraron por Fray Domingo de Salazar de la orden de Predicadores al visitar a Gregorio López que se encontraba en la Ermita de Guadalupe.[3]
Este templo, era un edificio de terrado, corto de dimensiones pero amplio a la vez por los pocos españoles que había en la ciudad[4]. En un sermón panegírico, se habla que hubo tres edificaciones anteriores, siendo el que está actualmente el cuarto edificio construido  en 1754 en el mismo lugar.[5] Del  segundo templo, no se ha encontrado como era físicamente, del tercero  tenemos referencias por los libros de defunciones en la que nos dice que contaba con sacristía, varias pilas de agua bendita, peana, lámpara del Santísimo; entre las imágenes de culto estaban: una capilla dedicada a San Antonio, un altar dedicado a la Ánimas, un altar dedicado a nuestro Padre Santo Domingo (sic), capilla de Ntra. Señora de la Limpia Concepción, un altar Del Sto. Cristo, una capilla de Ntra. Sra. De la Soledad,[6] una nave de la epístola[7] y una puerta del Perdón.
Probablemente este templo tenía el atrio orientado hacia el lado norte, donde se encontraba un terreno que servia como plaza, que abarcaba hasta las casas consistoriales[8], ya que era costumbre de que los templos y edificios públicos más importantes compartieran una misma plaza, tal es el caso de la Catedral Metropolitana y Palacio Nacional en la cd. De México; la Catedral de Zacatecas y Palacio de Gobierno; esto servia para  manifestaciones tanto políticas como religiosas, en algunos de estos casos sirvieron para autos de fe de la Santa Inquisición, pero en el caso de Jerez, no.

Este tercer templo con el paso de los años y el crecimiento de la población, las cuarteadoras del techo que seguramente fueron de terrado y con peligro de venirse abajo, fue cuando se decidió en la construcción de uno nuevo.
En una carta del Br. Don Bartolomé Cervantes que mandó a la mitra de Guadalajara, dice textualmente:

“EL BR. DON BARTOLOME CERVANTES NEGRETE, … Parroco por su Majestad… certifico y doy … la Santa Iglesia Parroquial de esta Villa de Jerez de la Frontera esta callendose y amenazando total ruina y si las aguas hubieran sido este año copiosas se hubiera caído y sin embargo de ser los vecinos … es el de decencia para la celebración… se han esforzado a hacer dicha parroquia de cal y canto, (entre renglones: bóveda de tres naves) acudiendo cada uno con lo que su posible  lo permite, y desde principios del mes de febrero de este presente año y actualmente se está fabricando y por alentarlos… lo posible para que no descaezca (la) referida obra hasta acabarla, la cual se haya ya, en costado del Evangelio (entre renglones: con la nave) una (e.r. cerrada) en dicha nave cerrada y puestos los pilares y la pared de todo lo alto que ha de tener y la nave de la Epístola de dos varas de alto fuera de cimientos y falta todo el cuerpo de la iglesia y Capilla mayor, … y para que conste … doy la presente en la Villa de Jerez en veinte días del mes de agosto de mil setecientos y veinte y ocho y lo firmé (20 de agosto de 1728).”

El primero de enero de 1729, el mayordomo de la Cofradía de la Virgen de la Limpia Concepción, Juan Bautista, anota en el libro de gastos,[9] que ha gastado 18 reales para quitar el retablo de la capilla de la Virgen, en este tiempo ya estaban los cimientos del nuevo templo de tres naves. En lo referente a la demolición del antiguo templo parroquial, no se ha podido encontrar más documentación al respecto.
El templo parroquial fue comenzado en 1727 y terminado aproximadamente para 1754. La bendición de inicio de los trabajos fue hecha por el Br. Don Bartolomé Cervantes Negrete que era el cura parroquial, por lo tanto los servicios religiosos se trasladaron al antiguo hospital de San Miguel, el cual quedó como parroquia mientras duraba la construcción del nuevo templo.[10]  Este mismo sacerdote para el año de 1736 ya había terminado de construir la capilla de Ntra. Sra. De los Dolores, que fue la primera en terminarse (es donde hoy se encuentra el Sagrado Corazón).

Para el año de 1741 era Cura de la Parroquia D. Juan Antonio de Aldrete, que para este mismo año manda se construyan 20 aras para los altares.[11] Para 1749, se estaban cerrando la s bóvedas, quedando terminada primeramente la nave sur, dedicada a la Virgen de los Dolores.
Su construcción constaba de un templo de cruz latina, por lo elevado de sus bóvedas tanto en la nave principal como en el crucero, era de tres naves, sin ventanas al exterior, toda de bóveda con una torre de tres cuerpos[12]  (sic), contaba con altar mayor, pila bautismal, en el campanario  una campana mayor, otras tres campanas de medianas proporciones y una esquila de vuelta.[13]
De los constructores no hay referencias, sólo se encuentra un nombre en la puerta que da al caracol de la torre, en el dientel, está una inscripción que dice “MAESTRO GASPAR DE SANTIAGO MEGICANO”.

En este templo, tanto el interior como el exterior han sido modificados, unas veces para evitar la erosión del agua y del aire y otras por necesidades de culto, ya sea para venerar a una imagen de algún santo y otras veces para venerar nuevos santos o devociones, según transcurre el tiempo y el Papa Reinante.



[1] Carlos, Juan N. Historia del Venerable Santuario de Nuestra Señora de la Soledad de Jerez, p. 19.
[2] Archivo General de Indias.
[3] Hoyo Calzada, Bernardo del, “La Fundación de Jerez” en Jerez en Septiembre, p. 5.
[4] J. N. Carlos, op. Cit., p. 32.
[5] B. del Hoyo Calzada, op. Cit. p. 6.
[6] Esta imagen no es la misma que la del Hospital de San Miguel, actual Santuario de Ntra. Sra. De la Soledad.
[7] Este dato es importante ya que nos hace referencia a que solo era un templo de una sola nave.
[8] Actual Presidencia Municipal.
[9] Archivo Parroquial de la Inmaculada, Libro de Selecciones y Cuantas de la Cofradía de la Virgen de la Limpia Concepción, 1709-1857.
[10] J. N. Carlos, op. Cit. p. 58.
[11] Archivo Parroquial de la Inmaculada, Libro de Gobierno no. 1.
[12] Achivo P. I. Fólder de inventarios.
[13] Idem.