martes, 24 de diciembre de 2019

Acercamiento al origen del Tamborazo Jerezano


ACERCAMIENTO AL ORIGEN DEL TAMBORAZO JEREZANO
Héctor Manuel Rodríguez Nava
Cronista Adjunto de Jerez

En la música los hechos y los sucesos
Se transmiten de generación en generación
Y nos enseñan que la vida es melodía,
Ritmo y armonía, atributos que mitigan
Nuestras penas y hacen más placenteros
Nuestros momentos felices.[1]


El ser humano conoció el sonido del viento, que colándose entre los árboles y huecos de piedra tenían una sonoridad diferente; tampoco fueron ajenos al sonido del trueno que presagiaba lluvia, Después con el tiempo el hombre aprendió a producir sonidos como el silbido, y más tarde aprendió el lenguaje universal… la música.
En el valle de Jerez la música se remonta a las primeras tribus indígenas que habitaron la región, que como muy bien dice el Prof., Mario Acevedo, los llamados para festejar el día de una buena caza de venado u otro animal eran con música de flautas y grupo de percusiones[2], y seguramente los llamados a la guerra se hacían con troncos huecos que tocaban como tambores que más tarde evolucionaron en el Huéhuetl,  siendo tiempo después la tambora hija de este[3].
Los orígenes del tamborazo no son muy claros, ya que Sinaloa y Zacatecas comparten grupos similares.
Según algunos historiadores de Sinaloa como don Miguel Valadéz Lejarga y la socióloga y etnomusicóloga Helena Simonnete, el tamborazo sinaloense nace en la segunda mitad del siglo XIX con la llegada  de inmigrantes alemanes al Puerto de Mazatlán; provenientes de la región de Bavaria, lugar en donde la música de viento era una parte muy significativa de su cultura; pero el tamborazo jerezano o mejor conocido como zacatecano, nace en la misma época pero es aquí donde comienza un problema, la región de Jerez no tenía migrantes alemanes, y es donde surge la pregunta ¿Cómo nació este conjunto musical?
Sabemos que Jerez, es rico en tradiciones y cultura, donde la gente era muy aficionada a la música, como todos sabemos la feria de Jerez tienen sus inicios hacia 1824 donde se pide la autorización para realizarla siendo en el mes de enero y febrero, para celebrar a los santos patrones de la Villa, pero hacia la década de 1840 la feria y el novenario de la Virgen de la Soledad se separan y es cuando se comienza a celebrar el famoso sábado de Gloria, amenizando con música la quema de judas.
 Pero hay que recordar que para ese tiempo ya había bandas de música municipales y es cuando varios músicos empiezan a tocar fuera de la banda con pocos instrumentos, y forman un pequeño conjunto musical que no toca las mismas melodías de la banda sino melodías más populares y es hacia la década de 1860 los primeros conjuntos que ya podemos llamar tamborazo,
Don Margarito Acuña[4] en sus memorias nos menciona que en una de las tiendas de Jerez, llamada “El Ciprés” y su dueño don Zeferino, que el sábado de gloria colocaba un tapanco y subía a los músicos que hacía traer de Susticacan y que dirigía don Pancho María, este personaje era ni más ni menos don Francisco María  Carlos, el papá del historiador Don Juan N. Carlos, esto sucedía ya a finales del siglo XIX.
En el Periódico Oficial del Estado de Zacatecas del día 25 de noviembre de 1875, elogia que en Ciudad García (hoy Jerez) las competencias entre bandas de música, como la efectuada en los últimos meses de este año.[5]
Don Valentín García Juárez nos dice: “que el genuino y original tamborazo se componía de clarinete, requinto, cornetín, redoblante y tambora”[6], cabe destacar que en este momento en Sinaloa ya está en formación lo que ahora conocemos como banda sinaloense.
La diferencia del tamborazo jerezano y el sinaloense es:
En el tamborazo sinaloense el redoblete o tarola ocupa los primeros planos al igual que la tuba, dentro de la interpretación; en el tamborazo jerezano esos instrumentos no sobresalen, ya que no lleva tuba y es aquí donde la tambora sobresale y marca el ritmo de la interpretación.
La interpretación del tamborazo es muy estrepitosa y sonora, ejecuta música popular, la clase alta le dio por llamarle alborota gueyes, ya que era del vulgo, del pueblo, pero hoy en día se le está reconociendo esta veta cultural que nos distingue a nivel nacional e internacional.

De los tamborazos antiguos tenemos, Los Patoles hacia los años 30’ del siglo pasado, Los Ratones en los 40’ tamborazo de José de León Guerrero, El tamborazo de Francisco Robles mejor conocido como El Birriondo, que además participó en varias películas de don Antonio Aguilar, también había tamborazos en Susticacán, el Huejote y Jomulquillo en donde lo conformaban la familia Escamilla.

De la cuna del tamborazo zacatecano hay varias versiones, unos dicen que nació en la comunidad del Tigre, Villanueva otros que en Jerez, con respecto a eso Enrique Samaniego, que muchos consideran el padre del tamborazo, no porque él lo creara, sino porque fue el primero en cantar con este y formar el Tamborazo Zacatecano de Enrique Samaniego que le da una gran proyección nacional e internacional; Villanovense de nacimiento nos dice en una entrevista publicada en el periódico Imagen el 23 de mayo de 2000: “La tradición de la tambora nació el pasado siglo en la ciudad de Jerez, Zacatecas, la tierra de Ramón López Velarde. A Treinta kilómetros de mi pueblo natal”.
Por lo tanto podemos decir que Jerez fue cuna del tamborazo zacatecano, mas sin embargo hay que reconocer que falta más investigación sobre el tema, y no menospreciando a Villanueva donde muy probablemente con mas información podamos decir que estos dos lugares comparten el origen del Tamborazo Zacatecano.



Jerez de García Salinas, Zac
16 de Noviembre de 2012


[1] Que retumbe la tambora.
[2] Profr. Mario Acevedo Aparicio, conferencia de Historia del Tamborazo, el 3 de noviembre de 2008.
[3] Programa de radio México lindo y sonoro, transmitido el 22 de agosto de 2012.
[4] Don Margarito Acuña, Nace el 22 de febrero de 1868 y muere el 20 de julio de 1957. Memorias proporcionadas por Luis Miguel Berumen Félix.
[5] De la Torre Berumen, Leonardo, Una música íntima que no cesa, suplemento del periódico imagen del 22 de abril de 2001.
[6] Juárez García, Valentín. Jerez  en la década de los años veintes. Pag 37.

El Templo Parroquial de Jerez



(LA INMACULADA CONCEPCIÓN)




“El es quien se inventa las cosas.
El es quien se inventa a sí mismo: Dios.
Por todas partes es también venerado.
Se busca su gloria, su fama en la tierra.”

Nezahualcóyotl

En tiempos del virreinato, se trajo una nueva religión, en la cual, sólo existía un solo Dios;  por ese motivo se edificaron grandes construcciones, para demostrar que la grandeza del Dios de los españoles era superior a la de los dioses del nuevo mundo. Por tal motivo se construyeron los grandes templos que se encuentran en el centro y occidente de la República Mexicana, de los cuales, los mas importantes están en San Luis Potosí, Durango, Chihuahua y Zacatecas, este último con su catedral Basílica.
A pocos kilómetros de Zacatecas, se encuentra la Cd. De Jerez, en ella el Templo Parroquial, que sin tener minas, se tenía una gran economía  por el comercio con Zacatecas, ya que Jerez era un gran centro agrícola de donde se distribuían los víveres a otras regiones. El capital que se manejaba en la Villa, era agrícola y de algunas familias acomodadas, de las cuales se emprendían iniciativas para mejorar el aspecto físico y moral, es por eso que esta sociedad se atrevió a construir uno de los edificios públicos más grandes de la región, solamente comparable con la parroquia de Zacatecas.
La función de los templos parroquiales consiste en la administración de los sacramentos, siendo el encargado un Párroco, que a su vez era nombrado por el Obispo de Guadalajara. Del entusiasmo de estos sacerdotes, sería la culpa de las construcciones de los templos monumentales que han traspasado su tiempo y que hasta hoy en día perduran.
El antiguo templo parroquial, según algunos historiadores locales, se construyó desde la fundación de la Villa, así lo describe don Juan N. Carlos.[1]
Tenemos las primeras noticias en el año de 1573[2]  de que se encontraba un templo cristiano en la Villa de Xerez,  los primeros ritos cristianos se celebraron por Fray Domingo de Salazar de la orden de Predicadores al visitar a Gregorio López que se encontraba en la Ermita de Guadalupe.[3]
Este templo, era un edificio de terrado, corto de dimensiones pero amplio a la vez por los pocos españoles que había en la ciudad[4]. En un sermón panegírico, se habla que hubo tres edificaciones anteriores, siendo el que está actualmente el cuarto edificio construido  en 1754 en el mismo lugar.[5] Del  segundo templo, no se ha encontrado como era físicamente, del tercero  tenemos referencias por los libros de defunciones en la que nos dice que contaba con sacristía, varias pilas de agua bendita, peana, lámpara del Santísimo; entre las imágenes de culto estaban: una capilla dedicada a San Antonio, un altar dedicado a la Ánimas, un altar dedicado a nuestro Padre Santo Domingo (sic), capilla de Ntra. Señora de la Limpia Concepción, un altar Del Sto. Cristo, una capilla de Ntra. Sra. De la Soledad,[6] una nave de la epístola[7] y una puerta del Perdón.
Probablemente este templo tenía el atrio orientado hacia el lado norte, donde se encontraba un terreno que servia como plaza, que abarcaba hasta las casas consistoriales[8], ya que era costumbre de que los templos y edificios públicos más importantes compartieran una misma plaza, tal es el caso de la Catedral Metropolitana y Palacio Nacional en la cd. De México; la Catedral de Zacatecas y Palacio de Gobierno; esto servia para  manifestaciones tanto políticas como religiosas, en algunos de estos casos sirvieron para autos de fe de la Santa Inquisición, pero en el caso de Jerez, no.

Este tercer templo con el paso de los años y el crecimiento de la población, las cuarteadoras del techo que seguramente fueron de terrado y con peligro de venirse abajo, fue cuando se decidió en la construcción de uno nuevo.
En una carta del Br. Don Bartolomé Cervantes que mandó a la mitra de Guadalajara, dice textualmente:

“EL BR. DON BARTOLOME CERVANTES NEGRETE, … Parroco por su Majestad… certifico y doy … la Santa Iglesia Parroquial de esta Villa de Jerez de la Frontera esta callendose y amenazando total ruina y si las aguas hubieran sido este año copiosas se hubiera caído y sin embargo de ser los vecinos … es el de decencia para la celebración… se han esforzado a hacer dicha parroquia de cal y canto, (entre renglones: bóveda de tres naves) acudiendo cada uno con lo que su posible  lo permite, y desde principios del mes de febrero de este presente año y actualmente se está fabricando y por alentarlos… lo posible para que no descaezca (la) referida obra hasta acabarla, la cual se haya ya, en costado del Evangelio (entre renglones: con la nave) una (e.r. cerrada) en dicha nave cerrada y puestos los pilares y la pared de todo lo alto que ha de tener y la nave de la Epístola de dos varas de alto fuera de cimientos y falta todo el cuerpo de la iglesia y Capilla mayor, … y para que conste … doy la presente en la Villa de Jerez en veinte días del mes de agosto de mil setecientos y veinte y ocho y lo firmé (20 de agosto de 1728).”

El primero de enero de 1729, el mayordomo de la Cofradía de la Virgen de la Limpia Concepción, Juan Bautista, anota en el libro de gastos,[9] que ha gastado 18 reales para quitar el retablo de la capilla de la Virgen, en este tiempo ya estaban los cimientos del nuevo templo de tres naves. En lo referente a la demolición del antiguo templo parroquial, no se ha podido encontrar más documentación al respecto.
El templo parroquial fue comenzado en 1727 y terminado aproximadamente para 1754. La bendición de inicio de los trabajos fue hecha por el Br. Don Bartolomé Cervantes Negrete que era el cura parroquial, por lo tanto los servicios religiosos se trasladaron al antiguo hospital de San Miguel, el cual quedó como parroquia mientras duraba la construcción del nuevo templo.[10]  Este mismo sacerdote para el año de 1736 ya había terminado de construir la capilla de Ntra. Sra. De los Dolores, que fue la primera en terminarse (es donde hoy se encuentra el Sagrado Corazón).

Para el año de 1741 era Cura de la Parroquia D. Juan Antonio de Aldrete, que para este mismo año manda se construyan 20 aras para los altares.[11] Para 1749, se estaban cerrando la s bóvedas, quedando terminada primeramente la nave sur, dedicada a la Virgen de los Dolores.
Su construcción constaba de un templo de cruz latina, por lo elevado de sus bóvedas tanto en la nave principal como en el crucero, era de tres naves, sin ventanas al exterior, toda de bóveda con una torre de tres cuerpos[12]  (sic), contaba con altar mayor, pila bautismal, en el campanario  una campana mayor, otras tres campanas de medianas proporciones y una esquila de vuelta.[13]
De los constructores no hay referencias, sólo se encuentra un nombre en la puerta que da al caracol de la torre, en el dientel, está una inscripción que dice “MAESTRO GASPAR DE SANTIAGO MEGICANO”.

En este templo, tanto el interior como el exterior han sido modificados, unas veces para evitar la erosión del agua y del aire y otras por necesidades de culto, ya sea para venerar a una imagen de algún santo y otras veces para venerar nuevos santos o devociones, según transcurre el tiempo y el Papa Reinante.



[1] Carlos, Juan N. Historia del Venerable Santuario de Nuestra Señora de la Soledad de Jerez, p. 19.
[2] Archivo General de Indias.
[3] Hoyo Calzada, Bernardo del, “La Fundación de Jerez” en Jerez en Septiembre, p. 5.
[4] J. N. Carlos, op. Cit., p. 32.
[5] B. del Hoyo Calzada, op. Cit. p. 6.
[6] Esta imagen no es la misma que la del Hospital de San Miguel, actual Santuario de Ntra. Sra. De la Soledad.
[7] Este dato es importante ya que nos hace referencia a que solo era un templo de una sola nave.
[8] Actual Presidencia Municipal.
[9] Archivo Parroquial de la Inmaculada, Libro de Selecciones y Cuantas de la Cofradía de la Virgen de la Limpia Concepción, 1709-1857.
[10] J. N. Carlos, op. Cit. p. 58.
[11] Archivo Parroquial de la Inmaculada, Libro de Gobierno no. 1.
[12] Achivo P. I. Fólder de inventarios.
[13] Idem.

viernes, 16 de agosto de 2013

ANTIGUA ESCUELA DE NIÑAS

ANTIGUA ESCUELA DE NIÑAS
(Edificio de la Torre)
Por Héctor Manuel Rodríguez Nava
Cronista Adjunto de Jerez

En el lugar que se encuentra el edificio, antiguamente había unos galerones donde se impartía una instrucción para los niños, ya que no había un sistema a nivel nacional que se encargara de ver que materias y que conocimientos se debían impartir.

Para el año de 1874 se cierra la única escuela pública que había en el municipio por falta de fondos, pero para el año de 1881, llega como Jefe Político Don Pedro Cabrera Calderón, que trata de reabrir la escuela, pero ya tenía en mente derribar la antigua escuela y construir una nueva.

Se tenían inscritos 106 niños que tomaban clases en el destruido piso de ladrillo del galerón, soportando las corrientes de aire, ya que los tres ventanales con los que contaba, no tenían vidrieras.

En el año de 1887, ya siendo Jefe Político Don Rafael Páez, trata de implementar un sistema de educación mixta (hombres y mujeres). En ese entonces el profesor era Narciso Pérez, el cual pide el ayuntamiento de la escuela por su estado en ruinas y el peligro que representaba para los niños; también denunciaba las carencias que tenía la escuela, y que sólo se contaba con 9 bancas para 149 niños, pizarrones rotos y el bajo sueldo del profesor y el ayudante, que en ese tiempo era José Gurrola.

            Para el año de 1894 llega nuevamente como jefe Político Don Pedro Cabrera, que acabada la feria de primavera de este año, manda derribar la escuela y el 17 de junio de este mismo año, con la presencia del Gobernador del Estado, el General Jesús Arechiga, se coloca la primera piedra de la nueva escuela. Y el Gobernador expide una ley que regulaba por primera vez la educación de escuelas públicas y privadas.

            El 5 de diciembre de 1895, se terminó el trabajo de canterería, lo constata una inscripción que se encuentra bajo el arco de cantera de la escalera que da al segundo piso. El trabajo de carpintería se termina el 5 de mayo de 1896, fecha que se encuentra inscrita en la puerta que mira al norte. Y el 28 de abril de 1896, se colocaron los letreros que se encuentran en las vigas del primer piso que dicen:

“Maestro director Dámaso Muñetón, maestro albañil mayor Felipe Lozano, maestro carpintero Severo Revilla, maestro herrero Domingo Ruíz, pintor del edificio Martín Coronel y sobrestante gratis J. Nepomuceno Felix”.

            El Domingo 9 de agosto de 1896, es inaugurado el nuevo edificio con la presencia del Gobernador del Estado, Gral. Jesús Arechiga, Don pedro Cabrera entre otras personalidades, también se realizó un baile para los invitados en el nuevo edificio y en el Teatro Hinojosa para el pueblo.

            Actualmente el Edificio en su parte baja, alberga la biblioteca Publica Ramón López Velarde, en la parte alta; las oficinas del Instituto Jerezano de Cultura, la fototeca de princesas y reinas de Jerez, desde 1925 hasta la fecha; una sala para exposiciones temporales y la oficina del Cronista.

            El edificio es del orden neogotico, con rococó y medallones barrocos entre otros; conserva el trabajo de herrería, hecha en fragua, con remaches y emplomado, la mayoría de las puertas, vidrieras y vigas son de la época de construcción de edificio. Un avance tecnológico para la época  es que no cuenta con canales, y el agua de lluvia baja por en medio de las paredes hasta depositarse en una sisterna que había.



miércoles, 14 de agosto de 2013

La tostada jerezana

LA TOSTADA JEREZANA
UNA PECULIAR FORMA DE VIDA Y ALIMENTACION

Por Héctor Manuel Rodríguez Nava
Cronista Adjunto de Jerez

La vida comienza a ras de suelo, en la tierra misma, las plantas crecen y se nutren de ella, al igual que el ser humano. Después de un largo periodo de tiempo, el hombre pasa de nómada a sedentario y es cuando comienza el proceso de domesticación de las plantas y sus productos, transformándolos en un proceso de experimentación entre la textura y el sabor, dando florecimiento a la agricultura, donde las grandes culturas de la humanidad se alimentaron.

            José Francisco Román Gutiérrez nos dice: Oriente es impensable sin el arroz, Europa sustentó su desarrollo en el trigo y América -bajo el abrigo del maíz- vio florecer a grupos cuya riqueza se nutrió de la multiplicación de esta prodigiosa semilla.[1] Y en México alcanzó su mayor esplendor.

            La geografía mexicana es variada en la obtención de productos alimenticios, el sur tiene tierras mas húmedas que el norte, por lo que el intercambio de productos, el modo de preparación y según la región, dio como resultado la gran riqueza gastronómica con la que cuenta nuestro país.

            Zacatecas no se sustrajo a ello, con la llegada de los españoles a estas tierras, se trajeron otra variedad de plantas y condimentos, mezclándose con las que ya existían en la región, logrando una amalgama de cocina única. Una cocina de intercambio e influencias entre ambas culturas, donde el maíz fue la planta primordial en la alimentación de estas tierras.

            Después de terminada la Guerra Chichimeca, la región de Jerez se dedicó al cultivo de la tierra, que con el tiempo se convirtió en unos de los principales abastecedores de alimentos de las Minas de Zacatecas. Como en todo México el uso del maíz y su transformación en tortilla, fue fundamental para la alimentación del hombre en el entorno agreste de “Un cielo cruel y una tierra colorada”[2].

            La cocina Jerezana ha destacado por su cultura culinaria, en la que podemos destacar: el famoso asado de bodas, el queso ranchero, el pan ranchero, los dulces de leche, biznaga, camote, calabaza, entre otros.

Muchos de estos platillos, recopilados y rescatados en libros como “La cocina jerezana en tiempos de López Velarde” escrito por don Eugenio del Hoyo, otro más de la Familia Berumen, todo esto nos da una idea de por que Jerez tiene ese lugar privilegiado en la cocina zacatecana.
           
            Dice Román Gutiérrez, “una parte fundamental de cada comunidad, es lo que come y como lo come[3],  la tostada surge de la tortilla fría, que al volverse a calentar se vuelve un poco mas dura, y con la experimentación de textura y sabores, las personas las dejaban un poco mas al fuego hasta que se volvían no duras, sino crujientes. Con el paso del tiempo, fueron evolucionando en su preparación hasta llegar, en nuestro caso, al surgimiento de la tostada jerezana.

            Entrevistando a varias personas que trabajan en este noble oficio de la tostada, recabamos la información suficiente para establecer los inicios de este producto que nos distingue en varias partes de Zacatecas, de la República Mexicana y en el extranjero.

            En los años 40’, surge en Jerez, la venta del cuerito o mejor conocido como el duro con sal, del cual el primer iniciador fue don Lucas García, mas tarde lo secundaron don Bonifacio González y don Luciano Galván el “Cura” , este ultimo con su grito muy característico de “Puerco y puerca”, todos ellos ya fallecidos.  Dos de ellos tenían en común el oficio de matanceros. Don Bonifacio, aprendió a hacer el duro en Torreón Coahuila, don Luciano por receta de una tía, y don Lucas trajo la receta de Guadalajara, experimentando posteriormente hasta llegar a la formula que lo distinguió, y que sus hijos, nietos y bisnietos aún conservan. El surgimiento de la tostada fue años después.

              Con la construcción de la escuela Candelario Huízar, por el año de 1956, y ante la necesidad de una fuente de empleo y las carestías que sufría, una señora llamada Alifonsa Hernández, mejor conocida como “la chaparra”, comienza la venta de tostadas doradas, doña Eduviges, hermana de ella nos comenta: yo le ayudaba desde hacer el nixtamal, molerlo, hacer las tortillas, ponerlas a asolear y ella las freía, hacia la salsa y luego las vendía a la salida de la escuela[4].

Estas primeras tostadas tenían la peculiaridad de que al asolearlas, despegaban el pellejo y a la hora de freírlas, la chaparra las dejaba que se esponjaran, a la hora de que llegaba el cliente solamente les rompía un poco la parte de arriba de lo esponjado y la salsa se las vertía por dentro, mojando todo el interior de la tostada. Así duro varios años, hasta que ya no pudo.

            En el caso de don Lucas García, este heredó el oficio a su hijo Nicolás, el cual, salía todos los días a vender cueros de harina y de puerco, en el proceso de sancochar y de freír el cuero del cerdo, para enfriar la manteca, se le colocaban tortillas, las cuales se freían y su consumo era totalmente familiar, pero poco a poco fue llevando en su canasto estas tostadas para su propio consumo, ya que recorría gran parte de las calles de Jerez.  Varias personas veían que el comía esas tortillas doradas y empezaron a pedirlas para probarlas, lo cual en poco tiempo la misma gente empezó a pedir esa tortilla dura y dorada bañada con la salsa del mismo duro, hecha  a base de chile colorado, ajo, orégano y jitomate.[5]

            Por lo anterior expuesto, la venta de la tostada, surge de las necesidades económicas que tenía la población y podemos decir que doña Alifonsa y Eduviges Hernández y don Nicolás García son los iniciadores de esta tradición tan jerezana a mediados de los años 50’, sin poder precisar el año.

Mas tarde se empieza a solicitar a los dureros como a Bonifacio González este producto, con los años también se une Rafael Orquíz, cuñado de don Nicolás García, Fidel Morales y otros más que se escapan de la memoria, la mayoría de ellos ya fallecidos; hoy quedan sus hijos y nietos.

En los años 70’, siguen la tradición de don Nicolás, sus hijos Carlos, Armando y José de Jesús García, mejor conocidos como “El Porky”,  “El Durazo” y “Pepito” extendiendo su venta a mas puntos de la ciudad, siendo aun hoy los más populares, A finales de los 70’y en los 80’, surgen mas tostaderos, como Juan Saldívar y otras personas  que eran corredores de don Nicolás.

Entre los años 80`y 90’, surgen más puntos de venta de esta tostada, con personas como Serafín Morales, Héctor Manuel Gutiérrez , mejor conocido como el “Pazuzu” , Jesús Ruiz, Filimón García, es también cuando José Cruz Saldívar y Omar, el Foxy comienzan a aprender el oficio, entre otras personas más.

Es en estas dos décadas, es cuando empieza una popularización de la tostada jerezana, dentro del municipio y en el Estado, con la migración de gente jerezana a otras partes del país y el extranjero, a llegado a conocerse a un grado tal, que hoy la tostada es conocida en todo el país y en el extranjero, por este motivo hoy, por primera vez se realiza el Festival de la tostada jerezana.

Del año 2000 a la fecha han surgido más personas dedicadas a la venta de tostadas, y así irá creciendo, por lo cual se puede asegurar que será un oficio difícil que desaparezca.

Antiguamente, los tostaderos iban vestidos con ropa normal, su mandil, una gorra de palma o cachucha de indistintos colores, el cuero y la tostada, las cargaban en canastos hechos de fibras naturales y la salsa en ollas de peltre, para cortar el duro usaban pedazos de segueta; recorrían las calles de Jerez a pie, al principio no tenían lugares fijos, mas tarde empezaron a detenerse por varias horas en algunos lugares, como el jardín, la plaza Tacuba, la esquina de las calles Guanajuato y Hospicio, ente otros.

Hoy, por disposiciones de salubridad, los tostaderos deben de ir limpios, con mandil blanco, la olla de peltre fue cambiado por botes de plástico, el canasto por contenedores para una mejor limpieza, el duro ahora lo cortan con cuchillo de acero inoxidable, muchos que recorren la calle, ya no andan a pie sino en triciclos, otros ya tienen puestos semifijos, esto a dado lugar a que sean puntos de reunión de familias y amigos para degustar este platillo ahora tan típico de Jerez.

            La tostada ha estado en constante evolución, antes solo era remojada con una salsa sencilla, ahora le han agregado mas especies y elementos como cebolla, aguacate y otros condimentos que hacen variar su sabor, por eso el sabor de la salsa varía de tostadero a tostadero; incluso se a agregado el uso de limón, En la última década, han aparecido “las encueradas”, son tostadas con cueros curtidos bañadas de salsa, así también “las Trompudas”, tostadas con trompas de cerdo curtidas. Últimamente está saliendo otra variedad, que se les llama tostibuches,  como lo dice su nombre, son tostadas con buche, sin poder faltar las tosticarnes,

            En todo este trabajo, no podemos dejar de mencionar a Don Agustín Galván, que desde 1968 hasta 1991, surtió a la mayor parte del cañón de Tlaltenango y parte de Zacatecas de tostadas de mesa, o tostada pozolera, comenzando por dorar una por una cada tostada, hasta llegar a formar la tostadería “El Indio”, antes ubicada por la calle de la Parroquia. Mas tarde traspasandola a la familia de la Torre, continuando con esta tradición.
            Hay que recordar también a las personas que venden las tostadas con frijoles, repollo y salsa, que por bastantes años han estado con nosotros, ya sea en sus casas, en las escuelas y en los jardines, un saludo para ellos.

            Que este Primer Festival de la Tostada, nos sirva para buscar, por algún medio, la denominación como producto único de la región de Jerez, que nos sirva para regular a vendedores que se encuentran fuera de Jerez, con su rotulo de Tostadas Jerezanas, no igualando la preparación ni el sabor de las hechas en Jerez, haciendo creer a los clientes que son de nuestra tierra.
           
            Pido disculpas o todas aquellas personas cuyos nombres no he podido conocer, pero que también han sido parte importante en este oficio tan digno como cualquier otro.

            Gracias a ustedes, que han hecho de la tostada jerezana, un distintivo único por el cual es conocida nuestra tierra.
            Nuestro Jerez.


Gracias.
           


A 3 de Agosto de 2011.
Jerez, Zac.

           




[1] ROMÁN Gutierrez, José Francisco. Los Sabores de la tierra, Pág. 9
[2] LOPEZ VELARDE, Ramón. La Bizarra Capital.
[3] Op. Cit Román , Pág. 9
[4] Entrevista a doña Eduviges Hernández,  30 de julio de 2011.
[5] Mi tierra, prefieres duros o tostadas? Pág. 56